Fundamentos

Fundamentos

Ahora se pretende desarrollar los fundamentos de la “Visión interactiva de la Salud”, para que sirva de hilo conductor en el desarrollo de este trabajo.

La salud surge de la interacción entre el individuo y su medio

La ViS realiza sus planteamientos y valoraciones, entendiendo que la salud se construye y desarrolla con punto de partida en la interrelación entre el organismo humano y el ambiente natural y social que le rodea. Es por ello que aquí se hablará de “grado de salud” en el convencimiento de que, aun admitiendo un cuidado extremo de la salud, como mucho se puede llegar a tener un grado de salud óptima pero siempre en relación al medio donde se vive. No existe una salud total, por la misma razón que no somos seres perfectos.

En las interacciones hay que tener en cuenta que formamos un todo con el medio. La madre naturaleza se comporta como si fuera un ser vivo donde aparecen múltiples procesos para establecer equilibrios. Por eso, se da una fuerte interrelación entre los seres vivos y los elementos propios de la naturaleza: la tierra, el agua, el aire, el sol, los vegetales, los animales, el ser humano, y cada uno de ellos mantiene el equilibrio con los restantes. En consecuencia, se puede hablar de equilibro óptimo de salud en relación al medio concreto en el que se vive.

La zona donde vivimos determina en parte nuestro grado de salud, y es diferente según sea un pueblo de montaña, una ciudad contaminada, un poblado junto a una mina, un pueblo junto al mar. El puesto de trabajo también determina: será diferente el grado de salud de un agricultor, si esté desarrolla un estilo ecológico o usa químicos constantemente, de un fontanero, de un carpintero, de un guarda forestal, de un profesor, de un investigador, de un informático, por mencionar sólo algunos. El desarrollo muscular o intelectual depende mucho de la profesión que se ejerza y de las ganas que se tengan para ejercitarlo.

El grado de salud desde la ViS, se va conformando en una continua acumulación de pequeñas decisiones diarias. Todas van contando y ninguna, salvo excepciones, es decisiva. No es lo mismo tomar bebidas alcohólicas o carbonatadas que tomar agua; irnos a desayunar al despertar que hacer una tabla de estiramientos o hacer ayuno; estar en el trabajo todo el tiempo sentado que ponerse de pie en ocasiones o hacer ejercicios isométricos en la silla, interactuar demasiado con un medio confortable o salir con frecuencia a espacios al aire libre. La suma de decisiones conforma un “estilo de vida” que es, en definitiva, el que determina el grado de salud.

Ahora bien, seamos conscientes que es más fácil “pensar en hacer que hacer”. Así, todos sabemos que el ejercicio es sano, pero se hace poco o menos del que sería deseable. Para llegar a hacer actividades al aire libre supone tener ganas y tiempo, un estado de salud suficiente para llevarlas a cabo y disponer de una actitud decidida de que haciendo esa actividad es buena para la salud.

El empeño y voluntad de la persona determina el grado de salud. Ir al gimnasio para fortalecer músculos, salir al campo abierto para hacer un sendero, bañarnos con frecuencia en el mar, correr, andar, son actividades que pueden complementar las que se ejercen en el ámbito cotidiano. Si se interactúa poco con el medio, las posibilidades de caer enfermo con un simple resfriado aumentan y más aún en la medida en que el grado de salud sea menor.

Optimizar el grado de salud depende también del conocimiento sobre esto, manteniendo una actitud acorde con que la salud es el mayor tesoro que tenemos y, todo ello, llevarlo a la acción. La historia personal de cada individuo está llena de pequeñas decisiones que definen su estilo de vida saludable. Para una persona que desde siempre ha usado medicamentos, puede parecer difícil hacerlos desaparecer de su vida cotidiana, sin embargo, es posible. Solo es cuestión de constancia y voluntad durante meses.

Aunque parte de otros planteamientos, el Higienismo también se preocupa del cuidado de la salud y está en sintonía con las orientaciones de ViS. Por ejemplo, el Higienismo se preocupa, no tanto en eliminar los síntomas de la enfermedad mediante un tratamiento, como en buscar las verdaderas causas que producen el desequilibrio que lleva a esa enfermedad. Esta corriente sobre la salud no busca tanto el síntoma, como la causa y centra su atención en los factores del medio que permiten lograr un grado de salud óptima y los encuentra en el contacto con la naturaleza (la tierra, el agua, el aire y el sol), el equilibrio psicoemocional y la armonía social y medio ambiental. Ambas tendencias, Higienismo y ViS, entienden la salud como un estado de equilibrio orgánico, energético, psicológico, emocional y social por la interacción con los factores de salud que se describen más adelante.

La autocuración como consecuencia de la evolución natural

Nuestro organismo es el resultado de una reiterada interacción de millones de años de evolución, la mayor parte del tiempo interactuando con el entorno natural. Los seres vivos con mayor capacidad para recuperar su equilibrio con el medio son lo que han ido perdurando en el tiempo, y es por ello que compartimos todos los seres vivos la capacidad de la autorregulación para recuperar una y otra vez el equilibro perdido en las continuas interacciones con el medio. Algunos ejemplos sencillos de autorregulación pueden ser la cura de una herida en la piel, sanar una mala digestión o la soldadura de un hueso roto.

Desde la más humilde ameba hasta el sofisticado cuerpo humano, todos los seres vivos mantienen en el tiempo su entidad, estabilidad y desarrollo interior gracias a su capacidad de autorregulación para compensar los posibles desequilibrios que les puedan causar sus interacciones con el medio, buscando energía para mantenerse y desarrollarse.

La autorregulación, más que un milagro o algo extraordinario, es solo la consecuencia del proceso evolutivo. Los seres vivos con menor capacidad de autorregulación han tenido menos oportunidad de transmitir sus genes a las siguientes generaciones. El resultado ha sido que, tras millones de años de selección, quedan aquellos seres vivos con mayor capacidad de autorregulación.

Actualmente, la sociedad de consumo ha inducido a rodearnos de entornos cada vez más cómodos donde se han incrementado los focos de contaminación y toxicidad. La menor interacción con el medio natural y mayor con espacios más desnaturalizados, ha ido en detrimento de la capacidad ancestral de autorregulación. Pero también es cierto que esta pérdida se ha compensado con un sistema de salud que dispone de mejores tratamientos y conocimientos sobre salud. En suma, la expectativa de vida cada día es mayor pero también el incremento de enfermedades, incluso de aquellas raras y difíciles de clasificar por la ciencia.

La tendencia al confort ha hecho que parte de la población intenta fomentar el contacto con lo natural, con salidas de fin de semana, y va en aumento la gente que opta por hacer ejercicio, pero, en general, esa tendencia es poco significativa en relación al envolvimiento avasallador de la sociedad de consumo, aceptada por la mayor parte de la población y que conlleva tanto ventajas en comodidades como inconvenientes para la salud. La ViS anima a desarrollar de forma más decidida una vida más activa que es incorporada en el estilo de vida cotidiano.

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El ser humano se nutre del medio

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Salud desde el interior

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Factores de salud

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Intoxicación y Eliminación

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Reacciones del cuerpo ante la intoxicación

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